Manejamos tu publicidad en Google para que aparezcas justo cuando alguien busca lo que vendes y está listo para comprar. Con el presupuesto controlado, los clics basura eliminados y una inteligencia artificial que contesta al que llama — porque un anuncio que trae la llamada y nadie contesta es dinero tirado.
La mayoría de los negocios que dice "probé Google y no funcionó" tenía el mismo problema: pagaba clics de gente que buscaba otra cosa, los mandaba a una página que no pedía la llamada, y cuando alguien por fin llamaba, nadie contestaba. El anuncio hizo su trabajo. Todo lo demás se cayó. Ahí es donde se quema el presupuesto — no en la subasta.
Solo las búsquedas de gente lista para comprar. Bloqueamos las que solo gastan tu dinero.
La página a la que llegan tiene que pedir la llamada. Si no, el clic no sirve de nada.
La IA atiende cada llamada y mensaje al instante — incluso los que entran de madrugada.
Cada semana subimos lo que trae clientes y matamos lo que no. Con datos, no con corazonadas.
Sales cuando buscan tu servicio en tu zona — el momento exacto en que están listos para llamar.
Filtramos búsquedas que no te sirven ("gratis", "cómo hacerlo yo"). Ahí se va la mitad del presupuesto.
El cliente llama directo desde el anuncio, sin pasar por el sitio. Menos pasos, más llamadas.
Pagaste por esa llamada: no la mandes al buzón. La IA contesta y agenda 24/7.
Tú decides cuánto. Subimos en temporada alta, bajamos cuando no. Nada de gastar por gastar.
Cuánto gastaste, cuántas llamadas entraron y cuánto costó cada cliente. Sin maquillaje.
Todas las agencias de Google Ads te entregan la llamada y ahí acaba su responsabilidad. Pero si esa llamada entra a las 7 p.m. y nadie contesta, pagaste por nada. Nosotros hacemos las dos cosas: traemos la llamada con el anuncio y la contestamos con nuestra IA. Por eso el mismo presupuesto rinde más con nosotros.
Cada clic que no puede volverse cliente lo bloqueamos.
Anuncios en español que suenan a español — no traducidos con máquina.
La cuenta de Google Ads queda a tu nombre. Si te vas, te la llevas.
Depende de tu oficio y tu zona: en unos, unos cientos al mes alcanzan; en otros, como legal o HVAC en temporada, se necesita más porque el clic es caro. Lo importante no es el número, sino cuánto te cuesta conseguir un cliente y cuánto vale ese cliente. Si un trabajo te deja $2,000, pagar $150 por conseguirlo es un gran negocio.
Casi siempre por tres cosas: pagabas búsquedas equivocadas, la página no pedía la llamada, o las llamadas que llegaban no se contestaban. El anuncio suele ser lo que menos falla. Revisamos tu cuenta anterior y te decimos con honestidad qué pasó — y si creemos que no te conviene, también te lo decimos.
Los anuncios son lo más rápido que existe: pueden traer llamadas en días. Esa es su ventaja sobre el SEO. La contra es que dejas de pagar y dejan de llegar — por eso lo ideal es usar anuncios para hoy y construir SEO para mañana.
Con anuncios pagas por aparecer y llegas ya. Con SEO trabajas meses pero después llegas gratis. No compiten: los anuncios te dan flujo mientras el SEO madura. Si tienes que elegir uno para empezar, depende de si necesitas clientes este mes o quieres construir para el año.
Sí. Siempre. Es tu cuenta, tu historial y tus datos. Hay agencias que la ponen a su nombre para que no te puedas ir — nos parece una forma horrible de retener clientes.
Depende del presupuesto y de la complejidad. Pregúntale a Jessica aquí abajo — te explica las opciones en minutos o agenda una llamada con nosotros.
Jessica no es un chatbot en la esquina. Es la misma IA que instalamos en los sitios de nuestros clientes: responde preguntas, califica clientes potenciales y agenda citas 24/7, en segundos, para que nadie se te escape.