Manejamos tus anuncios en Facebook e Instagram de principio a fin: creamos la imagen y el texto, elegimos exactamente a quién se los mostramos en tu zona, controlamos el presupuesto — y nuestra inteligencia artificial contesta al instante a quien escribe. Todo en español y en inglés.
La mayoría de los negocios que "probó Facebook" hizo lo mismo: puso a promocionar una publicación, se la mostró a medio mundo, juntó unos likes de gente a 300 millas y no llegó ni una venta. El problema no es Facebook: es que nadie definió a quién mostrarle el anuncio, qué decirle y qué hacer cuando esa persona escribe. Un anuncio bien puesto le habla a doscientas personas de tu ciudad, no a veinte mil desconocidos.
Tu zona, tu tipo de cliente, su edad e intereses. Cada dólar se muestra solo a quien te puede comprar.
Diseño y texto hechos para tu negocio — en español o en inglés, según a quién le hablemos.
La IA responde al instante a quien escribe, resuelve dudas y agenda — a cualquier hora.
Cada semana matamos lo que no funciona y le metemos más a lo que sí. Con datos.
Tu zona, tu cliente, tus servicios. Sin desperdiciar ni un peso en gente de otro estado.
Imágenes, videos cortos y textos hechos por diseñadores — no plantillas ni fotos de banco.
Pagaste por ese mensaje: la IA lo contesta en segundos y lo convierte en cita, incluso de madrugada.
Tú decides cuánto. Subimos en temporada y bajamos cuando no rinde. Nada de gastar por gastar.
Anuncios distintos para cada público, en su idioma. Rinden mucho más que uno traducido.
Cuánto gastaste, cuántos escribieron y cuántos se volvieron clientes. Sin adornos.
Casi todas las agencias te entregan el mensaje y ahí acaban. Pero un anuncio que genera 60 mensajes y nadie los contesta hasta el lunes es dinero quemado. Nosotros hacemos las dos cosas: traemos al cliente con el anuncio y lo atendemos con nuestra IA. Por eso el mismo presupuesto rinde más aquí.
20+ años diseñando. Si tu anuncio se ve improvisado, nadie hace clic.
El mensaje de las 11 p.m. se contesta a las 11 p.m.
El administrador comercial queda a tu nombre. Si te vas, te lo llevas.
Para un negocio local se puede empezar con poco — unos cientos al mes ya mueven la aguja si están bien segmentados. Lo importante no es el monto, sino cuánto te cuesta conseguir un cliente contra lo que te deja. Si un trabajo te deja $1,500 y el cliente te costó $60, el número que importa ya lo sabes.
Porque promocionar una publicación no es hacer una campaña. Ese botón le muestra tu post a un público amplísimo sin objetivo ni segmentación, y junta likes. Una campaña de verdad define a quién, con qué mensaje, con qué objetivo (mensajes o llamadas) y qué pasa después. Es otra cosa, aunque cueste lo mismo.
Sí, pero distinto a Google. En Google la gente ya está buscando plomero; en Facebook no está buscando — se lo recuerdas. Por eso funciona muy bien para servicios con temporada (aire acondicionado, techos), para promociones y para estética, y menos para emergencias puras.
Sí. Diseño y texto van incluidos. Si nos puedes pasar fotos o videos reales de tu trabajo, mucho mejor — lo real siempre rinde más que lo perfecto. Pero no dependemos de ti para producir.
Los anuncios son rápidos: pueden traer mensajes en días. La contra es que cuando dejas de pagar, dejan de llegar. Por eso lo ideal es usarlos para hoy mientras el SEO construye lo de mañana.
Depende del presupuesto y de cuánta creatividad necesites. Pregúntale a Jessica aquí abajo — te da las opciones en minutos o agenda una llamada.
Jessica no es un chatbot en la esquina. Es la misma IA que instalamos en los sitios de nuestros clientes: responde preguntas, califica clientes potenciales y agenda citas 24/7, en segundos, para que nadie se te escape.